rotonda


Los desmanes de las carreteras españolas

Somos muy aficionados a las rotondas. Más concretamente a los monumentos que decoran estas glorietas y que hemos dado en llamar “rotondismo”, ese movimiento artístico que, como bien sabéis, tiene su cuna en Murcia (qué hermosa eres).


La turbo rotonda

Os presentamos la turbo rotonda, la que está llamada a ser la rotonda definitiva. Quizás la hayas visto en otros países europeos, ya que este formato de rotonda lleva años usándose con éxito en diferentes ciudades del Viejo Continente. Ahora le toca el turno a los ayuntamientos españoles si implantarla o no en sus calles. En Oviedo, por ejemplo, ya funciona una de estas turbo rotondas. ¿En qué consisten? Básicamente, el conductor debe saber hacia dónde quiere salir una vez que entra en la rotonda. Una vez dentro, las señales en el asfalto le ayudarán y le guiarán hacia la salida previamente elegida. En el ejemplo de la imagen principal, los coches que circulen por los carriles en color azul seguirán su camino recto; los de color verde, girarán a la izquierda. ¿Y si me cambio de carril en medio de la rotonda? Para evitar este gesto, tan típico en nuestras calles, una línea continua separará los carriles, por lo que saltársela puede ir acompañado de una multa. De hacerlo, como en las rotondas de hoy en día, seguiríamos sumando siniestros a una lista que asciende a 6.000 accidentes cada año.